¿La nota final es la media de todo el curso?

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Se acerca el final de curso, momento en el que debemos plasmar en los documentos oficiales de evaluación un resultado del proceso de aprendizaje de nuestro alumnado, de forma individual, junto a la valoración colegiada del desarrollo de las competencias correspondientes.

Recordemos que la evaluación en etapas obligatorias y en Bachillerato será continua. Esto significa que tendremos en cuenta siempre el progreso de nuestros estudiantes en el desempeño y los aprendizajes que va adquiriendo en el transcurso de los meses. Además, cuando este progreso no sea el adecuado, es importante establecer las medidas de refuerzo y apoyo que cada estudiante precise. 

Existe a veces la duda sobre si la valoración del grado del desempeño que debemos plasmar en los documentos finales de evaluación debe reflejar una “media” de todo el curso o, en cambio, debe recogerse la “nota» (el resultado) de la llamada tercera evaluación, en el momento final del curso. Recordemos que lo que debe tenerse en cuenta es si los aprendizajes adquiridos permiten al estudiante alcanzar los objetivos de aprendizaje que hayamos establecido, a partir de la información que se recoge en los criterios de evaluación del ciclo o curso.

Si yo tengo en cuenta por igual los resultados de las tres evaluaciones y hallo una media de estos estaría perjudicando al estudiante, en el sentido en que, por ejemplo, en el período de aprendizaje del arranque de curso no habremos podido desarrollar con profundidad los objetivos de aprendizaje extraídos de la mayor parte de criterios. Estos criterios en su mayor parte se trabajan a lo largo de todo el curso, con diferentes situaciones e incrementando el grado de profundización, por lo que no tiene sentido ese cálculo de la media de todo el curso (lo normal es que el estudiante haya progresado, en diferente grado, en sus aprendizajes en el trascurso de los meses).

A lo largo del curso, una vez vayamos estableciendo las medidas de refuerzo y apoyo si son precisas, iremos recogiendo argumentos suficientes como para hacer una valoración final que sea fidedigna en cuanto al desempeño en nuestra área y materia y el grado de adquisición de cada competencia. Es en ese momento, por lo tanto, cuando estaremos en disposición de emitir una valoración / calificación basada en nuestra recogida de información, sin tener en cuenta no tanto los resultados, por ejemplo, de octubre o noviembre, sino la evolución del estudiante en los diferentes momentos del curso, a lo largo de la evaluación continua.

Para establecer el nivel de desempeño final en el alumnado no debemos, por lo tanto, fijar un peso determinado a cada criterio, ni hallar la media de todos resultados en una serie de valores o establecer ponderaciones, aspectos que muchas veces se acuerdan en el seno de departamentos. Ningún criterio vale más que otro y la mayoría de ellos son longitudinales, abarcando incluso distintos cursos, por lo que lo importante será el objetivo de aprendizaje extraído del criterio que queramos trabajar, adaptado a las circunstancias y al contexto de nuestra clase.

No olvidemos que el desarrollo competencial del alumnado se mide en el avance del curso, con diferentes grados de desempeño.

Es por ello por lo que es habitual que un estudiante baje un poco o suba su rendimiento en diferentes momentos del curso. Será cuando este rendimiento se reduzca de manera significativa cuando debemos pasar a valorar las causas y establecer planes de apoyo y seguimiento de esos aprendizajes que le está costando adquirir, además de valorar si existen también motivos de tipo sociofamiliar, de salud o emocionales, con la finalidad de que su resultado al final sea el deseado. 

En esas situaciones, el feedback con el estudiante es clave, así como la coordinación con el profesorado tutor y la información que traslademos al departamento para poder hacer posibles ajustes a la programación y al equipo educativo para, entre todos, poder acordar acciones de recuperación o seguimiento de las que debe tener conocimiento la familia. 

Es importante que no nos empeñemos en abarcar todos los criterios, porque, en ese caso, podríamos pecar de tocar los aprendizajes implícitos con superficialidad. Es más importante llegar al final de curso con garantías de que determinados aprendizajes esenciales han sido interiorizados por nuestros estudiantes, de cara a que el próximo curso su proceso académico pueda seguir ampliándose en las condiciones idóneas.

Para ello es importante la coordinación final en el departamento o CCP, así como la información que dejamos plasmada en las memorias o informes finales, de cara al arranque del curso siguiente. 

1 comentario en «¿La nota final es la media de todo el curso?»

  1. Muy buenas, apreciado Albano:

    Una entrada muy interesante. De la misma me surge la siguiente duda: Supongamos el caso de un alumno o alumna que baja su desempeño en dos puntos en el último trimestre por razones familiares (ej. los padres se divorcian). ¿Cómo habría que proceder en ese caso teniendo en cuenta que se han aplicado los planes de apoyo y seguimiento de esos aprendizajes durante el 3º trimestre?

    ¡Muchísimas gracias¡

    Un abrazo,
    Antonio Iván.

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